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Mostrando entradas de 2015

flores finitas

las flores aman y se marchitan. nosotros no hacemos más que volver al principio y al final, al principio del final; resucitamos. somos las flores de mi cementerio somos mis flores favoritas de un otoño cualquiera la sucesión de inviernos en mi ventana, las cornisas de los árboles en su segundo de oro. creo que me he vuelto loca, ya no recuerdo tus manos. di, dime todo lo que hiciste callar todo lo que desechaste sin mirar atrás. he dejado de verte como una respuesta como una razón, como un por qué y pienso en esa vez que se iluminó mi alma al verte sonreír simplemente quería quedarme allí, pero nada se deja congelar. un ciclo finito: ojalá. no acabará. romperemos los pedazos ya despedazados. en mis sueños maldito dolor de muelas, inversa realidad. maldito dolor, ya no me pertenece-s ya no puedo entender por qué un día lo hiciste. y la sangre sigue cayendo en este pedazo de folio y es que ni siquiera sangro, ni siquiera noto la herida es la ausencia en...

INvierno

como las cuerdas rasgando la guitarra que despierta la canción, así de sencillo me encanta cómo lo conviertes todo. podíamos haber sido dos extraños, pero aquí estás, delante de mí con tus labios apretados y tu mirada limpia. ojalá no envejezca el otoño y no dejemos de ser estos gatos que trepan a la luna sin lugar en la tierra más que en tus manos. interviene el tiempo en nuestras costumbres. una vez me dijiste que de puntillas me desfiguraba entera, que no era yo. entonces te calmé con lo llano de la mediocridad. si no tener miedo ni precipitarse son las buenas intenciones, me callo la noche de los martes para no confesarte que voy sin frenos y me siento siempre sola. para no soltarte sin filtros que otros cuerpos ahuyentaron mi espíritu en la cama. quizás sea muy atrevido. las zonas áridas es lo que tienen, nunca te encuentras. es un luego continuo, crecer para conocer y ya lo estoy haciendo. hace un rato estabas reflejándote en mi piano y las n...

INhóspito

escucho a-gos-to en diciembre y se me vuelve angosto y se me atraganta, de tanto ser calladas las promesas se van a gastar. algunos meses me cortan la respiración debajo de una lluvia inexistente ahora que ya no nos besamos; así de claro. no me miraste a los ojos al decir adiós y nunca me creí esas palabras. tanto y si se confunde entre mis preguntas primarias que la única solución final sea si o no, pero entre el blanco y el negro siempre hubo infinitos quizás. quiero la paz que me atravesaba tu mirada podía ver a través de ti todas las palabras que escribirías después de muchos años yo me seguiría acordando hasta que un poema volase a mi ventana a volver a devastar - la desolación - lo construido. no tenemos por qué hacerle caso a las noticias, las catástrofes son columnas de humo exhaladas por un emisor ficticio. lo único real aquí son tus manos y mis manos, tu compañía fría y mi apatía no seremos lo que jamás soñamos con ser. aún estamos a tiempo de...

Valiente

entreabiertos o entrecerrados           los ojos aún no se permiten soñar. sumidas en tinieblas, las personas hacen de los sábados la rutina de un día festivo cualquiera y del domingo la penumbra en mi habitación esperando a que aparezcas sin piel por primera vez. somos dos espirales dándonos cuerda en bucle, y nunca nos mojamos. quiero perderme en tu enigma y no encontrarle el sentido a nada. sólo llevarte de la mano a ratos hasta la cervecería más cercana y relatarnos el dibujo del pasado; tontear como solía hacer allá cuando era vecina de mi soledad. la improvisación más exquisita y un licor del bueno. las bragas  cartas sobre la mesa y me quedé sin apuesta. de punta en negro, el luto de mi marfil rebota en un reloj próximo que no quiere marcarme la hora. calla calla calla, me sale sólo suplicarte desde lejos. qué oscura está la calle cuando paseamos. esto no es una propuesta, es más bien una exigencia y la carta de re...

caducidad

deseaba morir en esa noche en la que los poetas no sangraban si su único castigo fuese vivir ya se hubiese salido de la fila entonces se sale de esas puertas que llaman vida sólo quiere conocer la eternidad sólo quiere huir de las bocas y las piedras de cada día si tu lamento fuese su canto ninguno de los dos lloraría y qué sé yo si continúa danzándole a las palabras de un sabio atormentado por los cirios de unos ojos hallados debajo del manto del mar súsurrale, noche: amor cuando el viento deje de gemir en mi garganta y la enamorada no lo sea de su amado hoy dijeron que ya se habían contado los días de nuestra marcha según mis leyes el olvido sabría a cuando miro la luna y no recuerdo su voz o a cuando rujo y no atravieso el eco aún -pienso y digo- todavía no sé si algún momento tuve razón con respecto a mí o si siempre dejó el espejo empañado finalmente la destrucción deja que el río siga su camino un día de estos desem-bocará y nada será para tanto...

Carta de acogida

No conoces el punto muerto de mis ojos cuando la luz del sol se me clava. No conviviste con los lazos atados a todos mis amaneceres. Donde renací después de que me matasen con un maldito, mensaje de texto. Y jamás, juro, jamás, comprenderás por qué me hallo aquí por qué no supiste donde estaba ni cuántas fueron las veces que emborraché tu imagen por tragarme tus palabras. Despedidas eternas a la sombra de este desastre. Las amapolas se ríen de la senda entre nuestras tumbas. Sin abrigo la noche cuenta los segundos para estrellarse de nuevo contra mi pecho. La relación entre la curva de un silencio y un aviso, siempre, la respuesta adecuada, es equivocarse. He amontonado mis manos a una multitud de extraños de mi corazón. Volver significa nunca más en el lenguaje extinguido que hablamos los solitarios. El tiempo es un descenso que acrecienta el vértigo de mi aliento y tú no me preguntas, ¿qué ocurre? En mi horizonte de expectativas se habla con los labios y se ...

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a veces provoco un aullido que dura toda la noche y luego al amanecer renazco en otra a veces me disfrazo de la juventud de la ausencia del resoplido de la ignorancia a veces me escondo del viento e intento ignorar su silbido a veces olvido la decisión de huir y vuelvo ,siempre, me he mirado dentro me he encontrado desierta en esta calle donde la corriente me empuja a cometer locuras de adoración a cometer fallos de fe y a confundirme entre la marea me he recordado olvidada por el mayor sinvergüenza he sido querida por un pirata adherido a su dolor comprometido con su herida fieles a los sacrificios de ateos suicidas -la muerte sólo es la muerte- así de necios hemos sido confesándole a la suerte la poca idea que tiene de ser sin haber conocido la respuesta de tus ojos cómo no perdida mi mirada en la suya, perdida...

Will you?

Acabo dejando que te cueles en mi día mientras viajo y miro las ventanas. Me sueles molestar en forma de recuerdo. Cuando llegas, te dejo colgado en las salas de espera de las que tengo que salir cada vez que entras. Por si se me ocurre volver a volver a esperarte; como si nunca te hubieses ido del todo o todavía existiese en algún sitio o viviésemos el mismo momento a destiempo. Mañana, cuando esté mejor, te irás para siempre. No entiendes, amor que nunca te he querido como parece que lo hago ahora. Si fueses el violín que estalla en el momento cumbre te darías cuenta de lo difícil que es ser ese do del principio, del final. De lo difícil que es ser costumbre y ladera de seguridad. Cuando ninguno de los dos hemos estado nunca cuerdos, ni esperamos serlo. Cuando ninguno de los dos necesitamos agarrarnos para sentirnos vivos. Ven y confiesa. Estoy cansada de llamarte, pero más aún de que no te vuelvas. Tú sigue hacia delante, quizás tengas qué perse...

Vacío

En mi mente te sigo hablando como si aún escucharas. Como si aún quedasen cenizas que encender. Como si aún significase algo la palabra aún después de haber sido tan gastada. Deja de pronunciarte o acabarás fundido. Qué. Si yo siempre he sido la escritora que necesita el empujón de un héroe. Recuérdame escribirte, o te olvido. Estaría al llegar lo peor. Pero nunca me hago caso. Me doliste como si necesitase despojarme de mi vestido para desprenderme de ti. Como si me estuvieses viviendo y yo fuese mi turista, la extraña que nos visita. Casi siempre, yo sin razones. Cómo ibas a dolerme peor que este vacío. No siento ausencia ni calor. Sólo soledad sucediéndose como si se quisiese sustituir a sí misma; una y otra vez. Y la vida acaba discurriendo en pendiente y las horas se llenan de silencio. No escucho ni mi voz. No siento ni lo que siento sentir. Siénteme aunque sea desde lejos. Crúzame la mente, házme saber que to...

Hoy

Has calmado la sed. Has ahuyentado mis miedos. Porque soy quien soy, y sea como fuere, lo que fui. Porque estoy repleta de ellos y tú eres el fuego que los apaga. Eres la antítesis de mi peor metáfora. Mi mejor obra fue el amanecer del día en el que le despedí, y te conocí. Estaba paseando a su lado, cuando le perdí a la muerte todas las batallas. Seas quien seas, siempre estuviste ahí. Qué más da; si regresamos. Eres una continua arma contra mis sueños, el muro para el amor. Improvisemos como sólo se debe hacer en este juego. Le podemos dar la vuelta, inventarlo de nuevo. Podemos construir cualquier historia. Podemos revivir. Como ya hicimos por separado. Los girasoles nos marcan el camino y el viento me llama sensata. Desaparece, desaparece conmigo. Encontrémonos entre los restos de esta tormenta, llevamos mucho tiempo llamándola hogar. Agárrame tan fuerte como creas necesario y no me suelto, sólo tus besos y tus manos. Echo en falta tus ojos. Echo en...

Mis fantasmas

yo soy todos mis fantasmas. jamás llegarás a conocerme. porque he sido niña, y he jugado con mi muerte. me he disfrazado de chicas que se ponen complejos y se los quitan. fui las bragas en el suelo y las miradas lascivas muchas veces. después me pusieron otros nombres, aunque siempre he sido un adjetivo. una vez fui sirena, inventé la ilusión de navegar con El mar. también bailé de noche con la música de la melancolía. y he llorado y he confundido las lágrimas. he quemado demasiadas veces mis ojos con hierbas de esencias conocidas. me he lamentado de mi suerte, de probar todo lo que no probé. por insana y por confusa. entonces me encontré, allí, desvestida por la razón y por manos rotas de hombres sin voz. no he sabido amar, ni siquiera sé si lo hice. siento que nunca hallaré mi sueño y a menudo pienso que todo es un decorado. se desvanecen mis esperanzas en un escaparate, me veo reflejada en la mirada de los versos de poetas malditos. si ...

Actualidad

¿Recuerdas todo lo que construí para que no me hicieses sentir? Lo que se va, siempre se queda. Si me voy, te consumes. Nunca miraré atrás con tus ojos puestos. Le miraré a la cara de la verdad y le acusaré de llevar careta con la seguridad del culpable. He salvado mis silencios con el carisma de unos cuantos y la música de circo. Por no tener que interpretar al río regresando al mar. Todos mis muros pueden ser destruidos, si un abrazo me guardase. Lo que pude, y menos. Te desvaneces y en el último momento me tropiezo con cualquier excusa para no dejarte ir. Puedo ver tu brillo en sueños. Saltamos de una escena a otra sin preguntarnos el por qué de los besos, de estas cosquillas de felicidad, del alcance al sexo, de tu risa. Puedes no romperme, de nada. ¿Vas a bajar desde tan alto? Me dirás que aún no guardas cenizas. E intentaré creer con los sentidos abiertos. Dibujaré mis sentimientos. ...

Desnuda

Para sentir el frío hace falta desnudarse. Así me encuentro. Desnuda de mí. Me sentí de ese modo, inconexo, de aquel que persigue niebla desconocida. Lo que uno cree merecido. Sigo aquí, queriendo alejarme de todo lo que ate. Sigo seca. Tras largas tormentas, ¿dónde pudo acudir? Llena de mí. Un poco perdida y sin soluciones. No me salves. El abandono a mi letargo. Una pista de aterrizaje recuerda a las víctimas que ninguno tiene ciudad. Los trenes llegan y aún no partimos. Todavía esa voz de retención, de llamada en espera. ¿y si llegas, qué? Dicen que el tiempo suelta, déjame arrastrar. He olvidado algunos de mis planes por ti; ¿vendrás? Necesito más. Antes del chispazo de pérdida. Las nubes grises esperan detrás de ese edificio donde amparamos al dolor. Donde se le da cobijo a las dudas. Pude seguir pronunciando tu nombre, hasta que dejases de oír ruido. ...

Autoengaño

Cuando creas que merece la pena luchar, que hay todavía sueños por cumplir que llegarás a volar y nunca caerás; recuerda qué se te ha olvidado. La vida es un engaño sin fin, desde el día en el que naces cuando el narrador de la historia te toma el pelo, y describe una ilusión; hasta el día en el que partes, solo, y no como te venden. Destruimos el pasado por un futuro peor. Le sacamos los ojos a la muerte por renovar la pasión, pero lo que nos apasiona carece de sentido. Porque si estás orgulloso de ti mismo, te observas desde el espejo estropeado. Y si los fallos te empujan, será porque nunca mereció la pena arriesgarse. Puede que penséis que el error lo cometo yo, por quitarle el sabor al sentido de todo, el amor a mis ojos y la mirada al tiempo. Quizás yo también lo piense, quizás encuentre algún día en mí o en otro lo que me convezca de mi error, o quizás s...

Reifier

Le gustaba el café caliente, con mucho azúcar. Y me esforcé por poner(me) más dulce. Le gustaba mirar las piernas de las santas que se pasean por Madrid. Y me quité la vergüenza para mostrárselas cuando quisiera. Le encantaba sonreírme con sus marfiles galácticos, de ningún lugar por conocer. Y sólo, para que yo le devolviese la sonrisa. Le veías blandiendo su bandera, partiendo mi cielo, por una avenida de aquel camino. Y yo quería tener su fuerza, quería levantar el puño por nuestra guerra. Pero querer nunca fue suficiente, y al final miseria. Le decía que no había habido nadie más bonito que él, pero nunca se lo creyó. Y cuando volvió el sol y emigramos, olvidó su fe y me abandonó con el amor de un ateo. Le pedía regreso y ayuda; y palabras en verso escocían desde un letargo insistente. Y ya no volvió, y nadie quiso saber del pasado. Aunque a...

Pensando en voz alta

Regresa a mi otoño ideal. Abrázame y hazme tiritar como el primer día. Bésame casi siempre. Deséame entre libros. Dame cuerda con tus versos, pero no me ates. Sólo estoy pensando en voz alta. Héroes una noche más, amantes otra vez. Que se convierta en un lejano recuerdo el  sabor agridulce de las otras luces que nos enloquecieron. La oscuridad cirniéndose sobre el colchón, abarcando un mundo entero, respirando de nuestra condición de ahogo. Caigo y caigo en los acostumbrados brazos de mi noche. Me reencuentro contigo y nos hacemos de uno. Te imagino de todas las formas. Esta es mi noche, una ilusión. Despejo el juramento y nada se vuelve cierto. Cambiamos ideales, compartimos cama, andamos muy de vez en cuando entre cada aleteo de mariposa. Volamos entre la mezcla de pájaros salidos de otras jaulas, de quejidos de razón, latidos, y todo lo vuestro. La filosofía es amar hasta que no qued...

Definiciones claras

Los párpados son cumbres con consonantes pares, vertientes de ríos desbordados. Autopistas, cuerdas de las que colgarse. Hasta ver amanecer. Las promesas son palabras que buscan clavarse a ti como el azul al mar. Que nunca lo consigue. Son palabras rotas separadas de sujetarlas con tanta fuerza. Fáciles de decir, de olvidar. Las palabras son papeles colgados en plazas donde los poetas se reparten la suerte. Son pasajes para vivir. Son combinaciones para crear arte. Tú, tú eres ceniza. Pagas a las chicas tristes. Eres alas por costumbre, por tener forma de corazón roto. Eres razón, siempre atado a tus finales. A tus normas. Eres puerto donde anclar cuando las hojas susurran palabras de ayuda a los locos que huyen de estos días. O cuando no aguanto más este caparazón y quiero gritar con la palabra gritar: vuelve. Seamos debilidades pactando tregua. Olvidemos el capítulo, los versos, el libro. Rom...

Anti

Una conversación. Me quiero sanar invadiéndome de otros. Ellos no saben nada sobre lo que llegué a ser. Quiero Madrid; goce salvaje pintauñas para enmascarar maquillaje 'estoy de puta madre' libertad prohibida atracción mental te deseo y me callo. Quiero ser poeta esquizofrenia pasar por las calles que aún huelen a ti. Me disfrazo de mí sueño conmigo y no lo entiendo. Me disfrazo de otras juego con ellos. Olvido que me rompo. Me protejo de sus heridas. Al final de la avenida me encuentro sola. Y soy la única desangrándose quieta aquí -cabeza gacha, ojos tristes ojeras de vivir manos tartamudas piernas adictas al vals pies en el arcén; puente calles vacías trenes sin fecha de caducidad             sin vuelta atrás distancias ojalá lejos corriendo huyendo escapando- después de todo.

Sombra

He construido un hogar donde darle lugar a nuestro calor. Para los dos. Estamos en tiempo de vivir(nos). Y morir. He inventado un nombre para apellidar nuestros lazos. Cerca del mar he errado, la marea se lleva todas las huellas. Si no subiese; tus manos se acercan y borran las marcas que dibujé cuando me juré no entender nunca esas creencias. Es momento de vivir. Pero vamos a morir. He compuesto para una orquesta de dos personas y jamás me pregunté si era correcto. Ahora escucho la melodía de varias voces, mientras me desvistes con tu mirada. He acogido tu sonrisa como una bandera que hubiese que clavar. En alguna cumbre haremos escala y plantaré mis ideas de besar tu razón. Darle cobijo. He intentado entender por qué el amor se empeña en desverlarme por la noche. En marcarme con ojeras llenas de sueños por incumplir. Por qué tú fuiste aquel día y no cualquier otro, y no nadie. Quiero despejar mi ...

Negra muerte

Hoy he soñado que llevé amapolas recogidas de cada cementerio en el que nos visitamos. Y fui colocándolas en mi caja torácica, una a una. Mis ojos, cuencas vacías. Mi boca marchita. Mis costuras, invisibles. Disfrazada de muerta, perdida, no hallaba la tumba. Nosotros escrito en granito. Ojalá hubiese sido mármol. Y lo peor, quizás no ha sido soñado. En mi memoria es un retrato de nuestra triste realidad. Un recordatorio de lo cerca que estuvimos de no morirnos. Ahora camino por donde casi siempre con el trofeo de unas flores no deseadas. Lobos solitarios se acercan a oler en mí el otoño, a saborear mi risa. Cada boca me enseña distinto a jugar. Cuando llueve, mi caja se encoge. Observamos, y nos preguntamos por qué el temporal decide llevar nuestros nombres. Si corre el viento, alcanza la suerte, la frena de cumplir mis deseos. Me alejo del vendaval, me quiere llevar muy lejos. P...

Promiscuity

Promiscuity is insomnia visiting from madness. The face on the mirror. The turbation of the night. Also, it is the poison on holidays. Tall boy's beauty face. My obsessions, my soul looking forward to dance with him. Faith in love. The silent mouths loving still, although, they are kissing strangers. I call it when I lose reason, when I don't find the place where I am. I couldn't go far enough if it always discovers my temptations. It is blind eye alarming, open mind clapping. Not fighting back the pain. Chasing broken hearts even when throats are drowning. Promiscuity is me breathing at 3 am thinking about insanity, dreaming with one of my lovers. It is you too, the one with big smile. The welcome confusion, I am flying on Saturday. Promiscuity is me forgiving how does it feel to be alive. 

Carta de amor

La oscuridad me arropa y se siente como la perfecta compañía. Yo tampoco puedo. La muerte conocida la muerte enamorada espera debajo de mi piel a que deje de latir lo que ahora sólo es eco. He estado tantas veces en ese punto en el que te crees luna noche, y calavera. En el que te despides ya de lo que serán tus restos. Besas tus huesos y sanan tus heridas. Y te acomodas en la tumba y ni siquiera escribes epitafio. Desde aquí abajo... Hoy me muero. Y parece que ya lo había hecho. Queda el descanso del cuerpo, mi espíritu ya está esperando desde detrás del espejo. Me sonríe y me anima a traspasar este universo en el que no me siento nadie, no me siento parte. Navego entre cuchillas que piden calma. Entre puñales invisibles que dibujan mi contorno para dejar estancada mi sombra. Mundo ficticio, de sueño, de papel, forjado con los que están rotos. Nada tiene sentido desde que no me abrazo a una piel conp...

Autor

He escrito demasiado. Tanto; que parece que ahora para entenderme, me tenga que leer. Que estoy hecha de versos. Que me estoy deshaciendo en palabras. Y de tanto leer, lo ha escrito otro. Entonces yo ya no escribo, me limito a interpretar al autor de mi alma. Y qué capullo, diría. Dejar que me destroce para salvarme. No tiene sentido, diría. Vaciarme para estar llena. No tiene sentido. Sigues apoyándote en las líneas incorrectas. Yo no soy la mano, soy la pluma. No soy la asesina, si no la víctima. Y vosotros: 'estás maldita, oscuridad, soledad, ausencia en lugar de presencia. No sabes sacarle la verdad a la vida. Estas palabras no corresponden a esa sonrisa de niña que llevas.' Y no puedo quitarles la razón. Porque me estoy ahogando. Elegí ser poeta y podré hacerme la tonta. Yo no sabía. Me quieres doler cuando me miras; lobo hambriento. Más hambre cada vez que nos niegan cada vez que nos ...

Pecados

Enamorarse como entregarle las llaves al ladrón, o la soga al suicida. Si no, qué manera de amar. La de desear marchar, cerrar la puerta, abrir una sóla ventana. Por airear, a los turistas habrá que saludar. Amapolas miran desde la mesilla el ventanal. Discurre nuestro amor carnal en las cortinas. La nostalgia, el recuento de lo sucedido lo hacemos dándole la espalda. Cada vez que nos despedimos juramos no volver a vernos. Pero como cualquier pecado, crea adicción. Y nosotros somos dos yonquis de lo que nos salve de la realidad. Te entrego toda mi pasión y me matas. Me apuñalas y no sangro. No dejo de pensar que el desamor duele igual. Sentimos los mismos centímetros quemándonos. Nuestra biografía será monosílaba. Fin. Y la redactarán los que advirtieron no funcionará no servirá. Al final del día no te hace falta su luz. Como creyentes acabamos castigándonos ...

Presa

Mi mayor temor confesión. Dejar sola mi muerte. La ausencia siempre aguardará al final. Aún después de ti, aún después de él. Y me tengo que hacer grande para caber en mis sueños. Para ocupar un vacío que quizás no quiera llenar. Llegamos tarde y no compartes el dolor conmigo. Me pierdo si quiero quererte. No sabía nada; no te escuchaba. Lo peor de mí jamás supe esconder. Quiero huir contigo, a pesar de saber, luego lo haré de ti. Me decías 'te entiendo',                                             y no lo haces.                              ...

Signos de puntuación

Nunca sé cómo decir adiós. Cómo cerrar ese final que se me resistió por síntesis. Y por imbécil, nunca el punto fin. Sólo conozco el punto de después, la coma a lo siguiente, la narración directa del punto y coma. La verdad, no sé cuánto tiempo ha estado sangrando mi corazón versos que nunca llegué a escribir. No sé cuántos intentos hicieron falta para que determinases que no eran suficientes. Ni conozco la forma exacta en la que decidiste no quererme. Así, de seguido y aparte te puedo contar que me he salvado otra vida y que ya no cuento muertes, si no escenarios. También, que ahora aprendo desde que enseño, que he empezado a aplicar la teoría que ya me sabía. Por finalizar, por escribir el punto que nunca será dicho, me cuesta olvidar que los días pares aún llevan tu nombre esperando la firma. Aún me arriesgo al dolor de ganar. Y sigo advirtiendo m...

Ya

Ya volverías con el viento de marzo. Ya me traerías de nuevo la primavera. Ya esperé a tu sonrisa mojada. Ya regresemos a la oscuridad. Ya devolvimos todas las promesas. Y perdidos en el ya, salí a buscarte y no supe por dónde empezar.

Después

Salí y Miré a las estrellas, te encontré en cada una de ellas. Me dicen que debo vencer, debo seguir. Y así lo hago, buscándote en cada matiz. La vida me devuelve lo que un día te llevaste. Arropada en amapolas te fuiste como los niños que juegan con la orilla en la playa. Te fuiste apagando, frágil, y en el segundo más efímero una mirada me anunció que ya te habías marchado. Para siempre, que nunca sabremos donde acaba. Y como entonces, hoy suplico a cualquier fuerza, que te traiga de vuelta. Y como respuesta, mi pecho se ahoga entre quejidos de defensa, sobreviviendo a la tormenta de la muerte. Al echarte de menos con la rabia suficiente como para parar la salida del sol. Y lo hago dentro de mí. Te espero corriendo hacia la juventud como queriendo tirarla por aquel puente. Como si esa noche, me hubiese lanzado al vacío. Allí quedó una parte de mí, allí le vi los ojos. Juré que...

Sin título

Sigues invadiendo mi alma como si la palabra todavía no hubiese sido escrita al callarme tus labios. Perdura en mí la sensación de volverte más primavera que nunca. De desvestirte las lágrimas y recoger tu dolor, y acostumbrarme a tu risa cansada. A tu ropa desquiciante que tanto calmaba, como tu amor palpitante raja ahora mis heridas. Los surcos de donde manan las lágrimas saladas. Su beso es un suspiro breve. Mis alas en tu pecho. Mi memoria está clavada. Las ventanas observan deshacerse el otoño, se sellan. La puerta, siempre abierta para la enamorada. Y las horas fueron efímeras cuando el amor gritaba. Ocupaste la ausencia para dejar más hueco al vacío de tu marcha. Recostada en mi miedo fui culpable de hacerlo en tu regazo. Allí sonaban tus latidos en mis oídos. Los mismos que captaron tu voz de entre las sombras. Guardé una amapola para la derrota: nunca supe aceptar la victoria. ...

Si te digo que vuelo

Si te digo que vuelo. Si me callas con un beso. Y el y si dibujando otro interrogante. Despliego los labios y los cierro para salvarme. Te prefiero a ti, que siempre me sigues. Intenta capturar el viento. Y luego vienes corriendo y me explicas cómo se siente. Mide el tiempo como si lo inventases. Luego, si lo consigues, huye, pide ayuda. Esta historia no la hemos vivido. Real no es la palabra. Desde el día en el que me diste la mano, yo ya quise alejarme hacia otro lado. Conocía el final. Y seguí rompiendo con todo. Así es cómo me destruyo. Si quieres te llamo perdición que suena más adicto, y nos cogemos con más ganas. O me llamas y te cuelgo porque intento soñar. Así, desnuda de ti. Olvidé mi mirada en los ojos de los demás. Ahuyentando al día, olvidándome en la noche. Pasa la vida y no me encuentro en ningún verso. Esos versos en los que me quieras nombrar, resucitar, olvidar. Aq...

Reconocimiento

Una eternidad es un chispazo antes del final del túnel. Para siempre será la penúltima estación. Las promesas, se marchitan. El alma muere y resucita. El corazón crece y emigra. Yo que llegué hace pocos relámpagos, me imagino quitándome la razón cuando encuentre el otro extremo de mi arco. Se me olvidará. El camino no puede continuar en línea recta mucho tiempo más. Las bocas se empiezan a ahogar, y el vaho del primer suspiro se queja de inexactitud en los oídos de otros amantes. La tierra vuelve al origen. A crear otro universo. Nunca se retrocede al terminar la oración. Se reconoce la intromisión de otros latidos en el antiguo común. Nuestras manos, ya no se retuercen. La pasión esconde un pronombre, ya caducó. Y las sábanas, templadas. Y las notas de soledad, el misterio de tu ausencia; se olvidan.

Dicen de ella

Dicen, dicen que guarda en su pelo el nombre del viento que es una estrella del cielo,  jamás fue recogida del suelo. Dicen que cuando llega la noche y se suelta la melena,  los caballos salen a cabalgar sobre el reflejo de la luna. Dicen que cuando ella canta, las voces se callan.  Brilla a pesar de tener la misma piel que el resto. Dicen que la han visto jugar a esconderse de la muerte.  Que siempre va saltando de corazón en corazón. Dicen, es inalcanzable.  un beso suyo sana espíritu. Dicen, los versos que regala,  resucitan a las musas. Dicen, si le sopla a los capullos,  se convierten en flores. Que ella es el viento,  el sonido de las sonrisas. Los abrazos del otoño,  la brisa de mayo. Dicen, sus ojos, atrapan a los marineros más salvajes. Dicen, cuando pisó tierra, el mundo empezó a ir a destiempo;  desde entonces, el amor habita y las personas conocen el no...

no sé

no sé cómo sentirme. te fuiste y me queman dos palabras. te fuiste y me dejaste partido este pedazo de cielo. podíamos haber olvidado el mundo ahí tirados. podíamos habernos hecho viejos mirándonos los ojos. no sé cómo dejarte ir. quería ver en tu piel nuestras cicatrices. quería ver en tus labios las heridas. nos  hubiésemos sanado. nos hubiésemos rescatado otra vez, como al principio. no sé cómo decirte. echo de menos que me revuelva por dentro el sonido de tu viento. echo de menos sentir tu fuego en mi pecho. y me resistí a correr en tu búsqueda. y me resistí con todas mis fuerzas, a pesar de que no pude. no sé como callarme. que olvidé las palabras, olvidé quién era yo. que olvidé quererme, y conseguí hacerlo. nosotros, podríamos haber quemado el mundo. nosotros, podríamos haber hecho todo con nadie. no sé cómo acostumbrarme… no quiero utilizar el condicional. no quiero emplear tiempos verbales que se salen por cabrones. in...

Azul

Me encanta que me beses con tus labios heridos. Rotos de tanto entregárselos a las espinas. No nos intercambiemos propuestas, resolvamos todo lo que todavía no está atado. Dejar las promesas a un lado, pasar al acto. Prendamos esta crueldad. Viajo con los pasajes que me regaló un ciego. Viajo con el sabor de ya volver. Llevo la garganta escondida, no descubras su gruta. No tienes que tener miedo. Podemos ser valientes por elección. Nos volveremos locos por tener que devolvernos... Irrumpamos en la tradición, hagamos ruido en la razón de estos días. Sabes muy bien que estamos a salvo de todas esas balas. El azul también es cálido. Ya lo conoces, ya lo hemos probado. Hablamos de todo y a veces tocamos la muerte. Jamás nadie. Hasta tú. Jamás junte mis manos a quien entiende. Hablamos de lo mal que está todo y de lo bonito que sería transformarlo. De correr por ahí, hablar por hablar y sacar a la luz lo más importante. Inspirarnos, ve...

Luna

Quiero correr a cualquier lugar lejos de aquí. Me trago toda tu esencia. Desde allí no se ven las estrellas. Nosotros hacemos la noche. Y cabalgan sobre tu curva los sueños de magos solidarios. Las pesadillas las desechas para el día. Blanca y uniforme, tu espejo me recuerda al oasis que se ve a distancia. Salgo fuera, observo tus detalles y nos explicamos los recovecos. Si el viento sopla por tu ladera, tus cráteres llamarían a cien mil abejas. Se ocuparían tus huecos con el alma de los poetas. Tus ángulos completan cualquier maldición que tengan. Sin sentimientos, los selenitas nunca envejecen. Su espirítu ya no les atormenta. Hace muchos años les recogiste en tu vientre, ahora nacen y brillan. Por fin, reviven. De cada muerte, despegas tu magia, arropas con tu luz, soplas una pestaña. Y la ingravidez de tu locura nos permite volar. Abre mi pecho, te lo estoy dando. Me atraganto con tu respiración hasta ...

Refugio

Te rompes en pedazos con la cara tapada, con las heridas vendadas. En Madrid siempre llueve. Al final todo vuelve a limpiarse; está bien. Escondamos la cordura de nuestros monstruos. Aunque, por mucho que intentemos fugarnos del abismo diario, éstos viven dentro. Entonces, intercambiamos ojos e intentamos mirarnos adentro. Según la estación que nos llegue, descubrimos qué secretos. Me salvaste de un precipicio que inventé para apellidarte héroe. Libro mis pecados de su condena, por dejar mal a la distancia que desentierra la locura de estas noches. El tiempo avanza despacio, como queriendo recuperar el que fue perdido. Es el turno de mi cabeza, mueve ficha, se come a un soldado, salta de casilla en casilla. Pecho de hierro, concédeme flores. Late un poco para este refugio, este que empieza a tener alardes de hogar. Enciéndeme las pesadillas que estoy cansada de rebobinarlas cada atardecer. Te voy a llamar amor por eso de cerrar ...

Marzo

Querido Marzo: Sigo escribiéndole a una estación que no llega. Sigo pensándote con mayúscula. Soy de símbolos, y llegaste el primer día de primavera. Cómo dejar ir la manera en la que florecimos junto al resto de flores. Cómo olvidar la idea de dejar mal a los cerezos. Cómo decirle a mis recuerdos que ya no quiero nada con ellos. Si aún sentía tu sabor en invierno. Si debería callarme pero no puedo. Y aquí terminé, sin saber qué culpar, sin conocer mis límites ni mis heridas. Aquí, que no sé donde es, intentando que las flores se marchiten. Esperando a ser fuerte y enfrentarme a la hora de que sean cortadas. No quiero escuchar de ti, no quiero ver personas con ojos de devorarte, de hincarle el diente al dolor que todavía no conocen. Me niego a quedarme parada oliendo tu fragancia en octubre. Quiero ya desprenderme de sus intenciones, de las ganas, de la sed. Y no encuentro tu al...

Espiral

Me encanta cuando tu pecho late al ritmo del mío. Y nos agarramos los pedazos con las manos, y el mundo vuelve a tener un poco de sentido. Escuece la sensación de saber que me puedo acostumbrar a tus apretones porque sí, a tus aullidos sin querer cuando te vas a caer, a tus precipicios imaginarios. Y cuando te acercas despacito y en vez de susurrarme, me gritas; ya no hay memoria que me traiga de vuelta. Entonces, todo se vuelve a traducir en una espiral de la que no sé si debo salir, no sé si quiero seguir y no sé si es mejor hacerlo. Y por algo hay que empezar para entender la ecuación que vuelve a amenazar mis cicatrices. Mi corazón se acelera si me hablas de tus sueños. Ya no hay camino en diagonal que me traiga al inicio. Sólo sendas que recorrer para cuando tú no estás cerca de mí. Así, voy besando los besos que me van dando. Voy cruzando Madrid con una sonrisa para los turistas. Y una vez todos se van, un...

Magia

No sé cómo me metiste la magia de París, pero ya no hay quien me salve de querer correr(me) hacia ella. El frío en tus labios, los pasos prendiendo la llama de un baile, las manos, y los dedos; sellamos lo que dicen los besos: poesía. Y rogamos por un trocito de infierno, por un adelanto del pecado de después. Volvemos a contar espinas y escapamos de nuestras alas. Porque el placer es puro, el deseo es encanto, la belleza está en tu pecho y el postre primer plato. Tu caricia me guarda. Sembraste una flor en mi sexo. No hay amapola, no hay puñal, no hay conquista, que de muerte a sus pétalos. Nos tocamos a través de la seda, de las plumas de un águila. Es un juego de sombras. Y retrocedo, le ponemos todo nuestro empeño. Las ganas las van narrando tus pupilas. El premio está tan dentro que no quieras esperar que llegue a tu encuentro. Sales en su búsqueda, y nos lo agradecemos. Nos buscamos y nos encontram...

Llanto

Llegó a mis oídos una idea hermosa, de sonoridad apacible, utópica para el receptor. No la comprendí; y me eché a llorar. Vi en la calle bailes en par, cuyos inviernos fueron en pareja, llevan tanto tiempo así, no sabrán cómo acabar; y me eché a llorar. Descubrí la verdad. Me sentí capaz, quise volver a empezar. Pero estaba viendo el truco desde la oscuridad, ahora aportaría claridad. De libertad, de amor, de felicidad; me eché a llorar. Entendí que no hay amor único, puro, verdadero. Que no era cierto el enamoramiento detrás del espejo de los años; y me eché a llorar. Escuché la tristeza de dos personas unidas, que buscaban escapar de ambos; y me eché a llorar. Reparé en mi ignorancia, en la impotencia de no saber comprender a la muerte; y me eché a llorar. Y así, en un profundo llanto, fui navegando en busca de calma y tempestad. Entonces, llegué a una isla fr...

Chiste

Paso el tiempo observando como los objetos inanimados, siguen sin moverse. Como los silencios, siguen callados. Quiero soltar todo el humo como si fuese una lágrima. Me imagino en vidas paralelas, en las que sueño que siempre terminamos juntos. Apaciguo mi dolor, dejo escapar alguna carcajada, no me inmuto; el eco de la risa empieza a doler. El espejismo de tu olor en mi almohada. Acumulo sombras, huele a algo que nunca ha estado aquí. El tacto de un extraño, no me recuerda al tuyo. No te hago protagonista del guión propio. Me acostumbro al sonido de la soledad. Me observo adentro, grito: te quiero de vuelta. Me miras a los ojos, y me dices la verdad. No apareces, la vida no pesa. El mundo deja de abrigar a solitarios, corazones no iluminados, mentes revolucionarias aguardando al segundo para estallar. Un campo de tiro en Madrid. En mitad de la ciudad; me pregunto, ¿quién lo verá? ¿Quién verá lo que no se ve, lo que...

Poesía

Santiago de Compostela - 10/08/2015 Nos sobra poesía lo que hacen faltas son poetas que la escriban. Hay poesía en cualquier lugar,                                            todo me resulta bello,                                            todo guarda algo poético;                                            mágico. Sólo hay que saber verlo. La visión de cada persona es un filtro distinto para el mismo escenario. Los sentimientos propios,  el dolor, el olvido  único y común. La felicidad y la desventura jugando con las luces de tu vida, intercambiando suspiros, en busca del equilibrio perfecto: la armonía de levantarse y salir a vivir....

Piezas

No sé cómo explicar una sensación que se me clava por todas partes, sin ningún punto concreto. Se me abre el corazón y las lágrimas manan de sus heridas. No lloro de nada más que la angustia de saber que supe que sucedería, que la culpa es mía. Y caminas despacio, intentando arreglarte, encontrarte entera entre tanto caos y decepción. Te das cuenta de que la verdad pesa sobre los hombros equivocados y de que a ti no te han dado el placer de ser. Que por mucho que me hiciese feliz, ese rincón se vuelve ausente y dejas de importar. Sin explicaciones. Una historia tan complicada rota sin sus motivos. Que ya no me quieres, es cierto. Pero tal vez yo tampoco. No puedo ser consciente de ello si cada vez que se me cruza la posibilidad, me opongo. Resisto, esperando llegar a un beso que me resuelva las dudas y me traiga a mí de vuelta, y nos devuelva a estar más cerca de un nosotros. Y soy tonta, por apoyar ese beso en...

Mientras tanto

No sé si correr a llamarte y jurarte que nunca es tarde, que cojamos la otra estación del mismo tren para volver a empezar desde un lugar distinto. O callarme y morderme las costuras y lamerme las heridas. No decirte que me calles tú, que suena mejor. No sé si llamarme a mí y declararme culpable de haberla perdido, suplicarla que vuelva, porque la echaba en falta. O vestirla y pasearla por Madrid con las ganas más adictas y la sonrisa más bonita, firmar tratos de paz en las bocas de los poetas náufragos en busca de mujeres-isla porque amaban a una mujer-mar. Mientras que se me ocurra un plan alternativo, o se me pase el escozor de reventarte a no sé bien qué; voy a andar sin prisa, pero deprisa. Voy a correr hacia las puestas de sol, para aguardar despacio a la noche. Esperar a que se desvista rápido, no vaya a ser que me lo piense dos veces. Mientras, saltaré de algún abismo para recuperar altura. Me encontrar...

Estrellas perdidas

Oigo voces y no dicen nada, escucho silencios y me iluminan. Estoy sola y avanzo con cada caída. Cada golpe me empuja hacia el sueño y purgo recuerdos para que dejen marca. Cicatrices de este presente que no me deja alcanzar un onírico futuro. Huellas de otros sábados, me enredan y dejo de ver el resto de sendas. Tejo entre memorias que me mienten sobre la verdad y apartan de mi mente la realidad. Me compadezco, vuelvo a decepcionar a la niña orgullosa de sus valores, de respetarlos más que los demás y ser única en ello. A la que era lo que quería ser e ignoraba sus monstruos. A veces parece que las pesadillas sean la ventana del reflejo de mañana. Todo se me escapa, angustia de que esto fluya y se acabe de perder. Ironía de querer volver a empezar, volver a construirme y encontrarme en mi lugar. Saber que no seré eterna a no ser que este hueco impregne el papel con mi perfume. Y que el tiempo no pre...

Una canción

Curioso que oyese esa canción, y me recordase un dolor lejano. Jamás llegué a pensar que tú me harías regresar a ella. Ahora no paro de escucharla, en las horas de tiempo perdido, en las sonrisas de mi alrededor, en tu contorno clavado en mi mirada, en tu voz, ya olvidada, la escucho en el latido que se lo piensa dos veces. Y cada vez que llega a mis oídos, extiendo mi alma, esperando que la rieguen, cierro mis puños como queriendo cerrar los grifos de las lágrimas. Espero y no sucede nada. Mis últimas esperanzas a mañana. Que es pasado mañana. No paro de medicarme de mentiras para mantenerte alejado de mi mente. Las drogas las inhalo del aire. No puedo volver sola, necesito que alguien me descoloqué, me olvidé de este dolor. Así, me vuelvo a perder, como hace unos meses, cuando oí esta canción por primera vez. Vuelvo a los momentos baratos, al rescate de marineros tristes, que me regalan un beso, a cambio de un instante de mi am...