Tú VI
Menos mal que eres fuego y me haces temblar o no me quedaría razón para justificar tanta locura. Me desborda la rutina y me estalla el pecho en sinfonías de colores; de flores. A veces se me escapa todo y llego a pensar que luchar por ti es símbolo de debilidad. Dejaría todo por otros mares. Y me encerraría en la búsqueda de lo que alguna vez llamé amor. Explota intensidad. Llega pausadamente, rasga mis cuerdas y me desnuda. Menos mal que existe el aviso y las palabras de disculpa. Flojo eleva el lenguaje y las manos callan a las bocas. Tejes de nuevo mi ser. Recomponiéndolo. Dándole un nuevo comienzo al sentido. Como arpa juegas a la suerte con mi alma. Pasos de incertidumbre, vueltas de costumbre. No puedo más. Aguantar todo el sentimiento. Lo dejo fluir como el peso. Cae en cascada y te brinda la oportunidad. Ofrenda o castigo. He de reconocer, estar muerta, si es por ti, el dolor más bonito ...