Entradas

Mostrando entradas de enero, 2015

Swing

En mi cuarto te estremeces. ¿Tienes miedo? Yo sí. Déjame entenderte, confía. Ayer me miraste como un loco enamorado. ¿No te estarás encaprichando? Quieres atarte, lo sé. Quieres ese cariño. Pero, yo me ahogo y odio estas historias que comen toda tu vida, y te absorben. Te absorben el tiempo y ya no puedes perderte en otras historias, ni perderte un poco. Porque estás siempre ahí para no dejarme fallar, no dejarme tropezar; ni aprender. Tengo miedo de quedarme atrapada en un cuento que nunca tenga final, contigo. Quiero surcar otros mares y no estancarme, naufragar con marineros; quién sabe. Sabes que siempre he sido una loba cabrona, que amo la tragicomedia, ver este teatro entre risas. ¿Por qué lloras? Ahora me mandas a la mierda. Y lloro. Y vuelvo a por ti. Y tú lloras. Y me marcho. Y no me dejas escapar. Y lloramos juntos. Y me tienes. Y lloras. Y yo ya no lloro por ti. Y me tienes. Me tienes. Y yo me quiero ir. Pero tengo miedo. Tengo miedo de tenerte y de que te marches. Me gusta ...

Higueras y Cubero

Me enfrento al folio, quizá más duro e importante de mi vida. Decir que antes tenía un vacío y ahora tengo dos huecos llenos, un trozo de sus almas que vive en mí. Higueras, alma de poeta. Me enseñaste a amar la vida. A enamorarte de la belleza, la poesía de la naturaleza que me rodea. Llegué tarde a entender tu lenguaje pausado. Y quizá nunca me perdonaré haber prestado tan poca atención en tus clases de geografía y cultura general. Me llevo el sonido de la lluvia, el sabor del otoño y las cascadas infinitas de tu sabiduría. Cubero, amor. No sé qué más decir de ti. El amor puro sólo lo albergaba tu corazón y el coraje de leona, la valentía; tu fortaleza. Me llevo tu eternidad. Nunca os olvidaré, huerto de mi vida y alegría. Nunca me cansaré de quereros.

Libre interpretación

Estela de fuego, fragancia de veneno, pensamiento mortal. Joven, fallece el capullo, pronto remontan el vuelo, las alas de capa. Rápido se enciende la madrugada, grito de placer y dolor, folio duro enmudece. Presa del capricho, de la carrera por vivir, por envejecer. Rejas de poeta, cárcel de  pasión, sin retorno. Calla el deseo, o escucha con atención, suave eleva el lenguaje. Delicado baja la voz.