caducidad
deseaba morir en esa noche
en la que los poetas no sangraban
si su único castigo fuese vivir
ya se hubiese salido de la fila
entonces se sale de esas puertas
que llaman vida
sólo quiere conocer la eternidad
sólo quiere huir de las bocas
y las piedras de cada día
si tu lamento fuese su canto
ninguno de los dos lloraría
y qué sé yo
si continúa danzándole a las palabras
de un sabio atormentado
por los cirios de unos ojos
hallados debajo del manto del mar
súsurrale, noche: amor
cuando el viento deje de gemir
en mi garganta
y la enamorada no lo sea de su amado
hoy dijeron que ya se habían contado los días
de nuestra marcha
según mis leyes
el olvido sabría a cuando miro la luna
y no recuerdo su voz
o a cuando rujo y no atravieso el eco
aún -pienso
y digo- todavía
no sé si algún momento tuve razón con respecto a mí
o si siempre dejó el espejo empañado
finalmente la destrucción
deja que el río siga su camino
un día de estos desem-bocará
y nada será para tanto
nada, nada
en la que los poetas no sangraban
si su único castigo fuese vivir
ya se hubiese salido de la fila
entonces se sale de esas puertas
que llaman vida
sólo quiere conocer la eternidad
sólo quiere huir de las bocas
y las piedras de cada día
si tu lamento fuese su canto
ninguno de los dos lloraría
y qué sé yo
si continúa danzándole a las palabras
de un sabio atormentado
por los cirios de unos ojos
hallados debajo del manto del mar
súsurrale, noche: amor
cuando el viento deje de gemir
en mi garganta
y la enamorada no lo sea de su amado
hoy dijeron que ya se habían contado los días
de nuestra marcha
según mis leyes
el olvido sabría a cuando miro la luna
y no recuerdo su voz
o a cuando rujo y no atravieso el eco
aún -pienso
y digo- todavía
no sé si algún momento tuve razón con respecto a mí
o si siempre dejó el espejo empañado
finalmente la destrucción
deja que el río siga su camino
un día de estos desem-bocará
y nada será para tanto
nada, nada
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