cruzada
quedarme con el hálito candente del que espera mi nombre siempre en sus labios cuando yo cruce su mente arrastrar la culpa como si de una coraza de hojalata se tratase. arrastrarla y presenciar mi ahogo cuando el agua me llegue al beso no estaba escuchando todo este tiempo sólo me llegaban los chillidos y quejidos de la víctima iridiscente que nunca tiene la valentía justa para callarse supongo que estaba tras la puerta aguardando al momento preciso para abalanzarme sobre aquel que me acuchilló después de haber tratado de perdonarle durante todos los intentos fallecidos que me regalara margaritas, como siempre cuando se las devolví en forma de llanto siendo yo una niña que paseaba su amor por aquí a veces siento que me voy a romper por cada vez que me hice de hielo al escuchar ciertas palabras a veces siento que romperé en un llanto eterno e interno y me desbordaré dentro de mí a veces siento tantas cosas que no ...