Reconocimiento
Una eternidad es un chispazo antes del final del túnel.
Para siempre será la penúltima estación.
Las promesas, se marchitan. El alma muere y resucita. El corazón crece y emigra.
Yo que llegué hace pocos relámpagos, me imagino quitándome la razón cuando encuentre el otro extremo de mi arco.
Se me olvidará.
El camino no puede continuar en línea recta mucho tiempo más.
Las bocas se empiezan a ahogar, y el vaho del primer suspiro se queja de inexactitud en los oídos de otros amantes.
La tierra vuelve al origen. A crear otro universo.
Nunca se retrocede al terminar la oración.
Se reconoce la intromisión de otros latidos en el antiguo común.
Nuestras manos, ya no se retuercen. La pasión esconde un pronombre, ya caducó.
Y las sábanas, templadas.
Y las notas de soledad, el misterio de tu ausencia; se olvidan.
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