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Mostrando entradas de julio, 2015

Estrellas perdidas

Oigo voces y no dicen nada, escucho silencios y me iluminan. Estoy sola y avanzo con cada caída. Cada golpe me empuja hacia el sueño y purgo recuerdos para que dejen marca. Cicatrices de este presente que no me deja alcanzar un onírico futuro. Huellas de otros sábados, me enredan y dejo de ver el resto de sendas. Tejo entre memorias que me mienten sobre la verdad y apartan de mi mente la realidad. Me compadezco, vuelvo a decepcionar a la niña orgullosa de sus valores, de respetarlos más que los demás y ser única en ello. A la que era lo que quería ser e ignoraba sus monstruos. A veces parece que las pesadillas sean la ventana del reflejo de mañana. Todo se me escapa, angustia de que esto fluya y se acabe de perder. Ironía de querer volver a empezar, volver a construirme y encontrarme en mi lugar. Saber que no seré eterna a no ser que este hueco impregne el papel con mi perfume. Y que el tiempo no pre...

Una canción

Curioso que oyese esa canción, y me recordase un dolor lejano. Jamás llegué a pensar que tú me harías regresar a ella. Ahora no paro de escucharla, en las horas de tiempo perdido, en las sonrisas de mi alrededor, en tu contorno clavado en mi mirada, en tu voz, ya olvidada, la escucho en el latido que se lo piensa dos veces. Y cada vez que llega a mis oídos, extiendo mi alma, esperando que la rieguen, cierro mis puños como queriendo cerrar los grifos de las lágrimas. Espero y no sucede nada. Mis últimas esperanzas a mañana. Que es pasado mañana. No paro de medicarme de mentiras para mantenerte alejado de mi mente. Las drogas las inhalo del aire. No puedo volver sola, necesito que alguien me descoloqué, me olvidé de este dolor. Así, me vuelvo a perder, como hace unos meses, cuando oí esta canción por primera vez. Vuelvo a los momentos baratos, al rescate de marineros tristes, que me regalan un beso, a cambio de un instante de mi am...

Ella

Sigue esperando esa frase que marque un "después de todo lo ocurrido". Ha creído que haciéndose daño aparece transparente para la luz de la inspiración. Y muchas han sido las veces que se ha dejado llevar por el dolor, presa del placer causado, del encanto del veneno traspasado por sus sentidos que escupen negro sobre la hoja. Otras tantas, ha pensado en ti como un capricho que volvería, inútil y desgastado, jamás le hará volver a sentir igual. Y no ha podido ser menos cierto y tan verdad. Pues ella es la contradicción en sí misma, radical, y límite de las cosas opuestas. Es abismo y cuerda. Droga dura y blanda. Ella está atrapada en su autodestrucción, sea en forma de versos o de noches arrepentidas de su amante. Es incapaz de sucumbir, después de haber sucumbido cientos de veces cayendo en la misma persona. Cosecha y tamiza las ideas que le llegan. Aprende cada día para desaprender y olvidar. ...

Atardece

Nosotras seguimos allí donde la ladera de Sant Cugat quiera despertar. Despeinando una colina subrayada por el atardecer fuego de colores vibrantes que arañan las esperanzas, los sueños incumplidos y retumban en las paredes de la ilusión creando un instante infinito. Sigue durando allí donde pertenezca, sigue estando enmarcado por nuestras miradas cómplices y nuestras confidencias. Nuestras sonrisas siguen respirando en el muelle el humo de esa droga que no termino de consumirse, fue un espejismo desde ese momento hasta ahora; ya nunca volvimos. Perduramos allí, aguardando el momento en el que se desdoblen las horas y sea devuelto nuestro tiempo roto, desigual, y perdido en horizontes de otros casi saltos hacia esa cumbre, que al final se convirtieron en polvo. Pertenecimos a él, dejamos que el lugar nos hiciese suyos. Y lo hicimos nuestro añorando cada esquina, añorándonos a nosotras cada vez que paseábamos si...

Espectros

Supongo que todos besamos fantasmas hasta que adquieren cuerpo. También obviamos que los corazones bailen con fuego y terminen ahogados en alcohol. Él sabe que somos débiles hasta que nos hicieron llorar. Hasta que nos perdimos en gargantas de ángeles caídos, y caímos; nos levantamos y salimos otra vez a luchar. Todos los orgullosos, alardes de roca, nunca sufren, la soledad les sabe bien. Si me das la mano, la arrastraré hacia mí. Si te tuviera, volvería a empezar para no callarme y hacerte todo lo que pienso hacer. Si no te hubiese perdido. Y sería fría y echaría de más todo lo tuyo. Cerraría mis actos y callarían mis palabras: jamás sabrías lo que siempre te oculto. Lo que lleva tanto tiempo dentro, casi lo he creido mi hogar. Te daría mi mano cuando caes, te salvaría si te dejases, te haría volar; sin embargo; ¿acaso saben lo que uno oculta? Las personas se mueven en...

Él se comió mi corazón

Él se comió mi corazón. Y casi no dejó hueco para el postre ni para otro hambriento poeta. Él escribió versos hallados en mi piel con sal y beso. Y no dejó ningún espacio para los sonetos de piratas que merodean cerca de mis aguas. Él se convirtió en heroé. Y me arrastró a la superficie del lugar donde me ahogaba. Él me susurró lo que quiso hacer. Y lo hizo, pero no dejó tiempo de dudas. Él utilizó mi cuerpo para tocar música. Y sonó una sinfonía no escuchada, única, envuelta en seda sólo para mí. Él abrió mi mente. Y la despejó, la rellenó, saqueó sus principios, allanó el camino de los cosechadores. Él se cruzó en mi brisa. Y mis sentidos ya no quieren conocer otra cosa que su olor, su sabor, su vista, su melodía, su tacto.

En blanco

Eres esa hoja en blanco en la que me ahogaría sin pensar. Todos nuestros besos han sido a destiempo, desde el primero; que jamás volverá. Me recuerdas al milímetro que me separa de la realidad. Contigo vivo en un estado irreal, de no existencia. Hazme caso si te digo que nunca quise (ser) tan fuerte. No puedo dejar de pensar que sólo estoy posponiendo la agonía, alargando el momento del último suspiro: el último que exhalaremos. En mi mente eres un contorno desdibujado, difuminado en una esquina, esperando algo. A que te susurren la próxima línea o a que llueva y se limpien tus promesas. Te imagino tumbado con tu sonrisa torcida y los ojos cerrados. En algún lugar de otoño. Quiero ser vagabunda de mi destino; no hallar jamás mi lugar. Estoy cansada de tomar carrerilla y no alzar nunca el vuelo. Disparos fallecen antes de llegar al epicentro de mi conflicto interno, mi niebla. El tiempo siempre consigue...

Recordatorio

Esto no puede ser amor. Yo no trueno, tú no tiemblas. Esto no puede ser amor porque sólo quiero escapar de tu abrazo. No es amor, muero celosa de lo irreal. No lo es, vivo aterrada de cadenas invisibles. No puede serlo, jamás lo tuve claro. No puede y no deseo que lo sea, sólo yo quiero ser mi dueña.

Soneto I

Higueras, surco profundo en mi alma. Ante mí le preguntaba y aguardaba: ¿por qué ella mi profuso llanto calma? Ciego y mudo él ya no contestaba. Desesperada observé mi palma. En ella al parecer se hallaba el secreto de la palabra alma, un viejo enigma se desvelaba. La última razón de la enamorada para alimentar siempre mis heridas: el camino directo a mi consumo. La presencia de su sombra fijada. Al final fui una de las abatidas: dejé a la muerte exhalar todo su humo.

El camino

Hay un camino que me acerca a ti y lo he llamado un poco mío. Tiene complejo de ajeno y guarda las pisadas de algunos extraños. Es niño y también es monstruo. Espejismo de fantasmas y cuna del sol. Es calma y es tormenta. Me lleva al rincón más lejano y al más elevado del mundo. Cambia de estación y parece que se vista siempre de sentimientos. Cuando se tiñe de otoño; es tímido y paciente, y alberga nuestras huellas como tesoros enmarcados. Cuando recibe el invierno; es oscuro y predecible, su olor es de mojado y a veces se permite cerrar los párpados. Cuando es primavera, percibes sus notas de esperanza y alegría. Se vuelve guerrero y empuña la indignación. Trae las ganas de hacernos lo que le hace a las flores. El viento sopla por la ladera de su espalda y eriza sus espigas cuando el temporal te incita a escapar. Cuando empieza el verano, es llano y callado y recibe los silencios de todo el campo. E...

Lluvia

Ya no hay razón de seguir avanzando. De construir vida, caminar entre el vaivén de un sol que juega con nuestra esperanza. Ilumina; ensombrece, y me enamoro de la forma que tiene de hacernos creer que con el brillo irá bien. El miedo en mi nuca; una de la mañana,  huele a muerte y exhalo nostalgia. Cicatrices descosen un dolor casi olvidado. Lloro haberos olvidado un segundo. Os busco al fondo de la copa. Juro que consigo tocaros. Recito vuestros versos en la orilla del suicidio poético. Recito vuestra herencia desde el puente más alto. Mi parte maldita come vuestro recuerdo. Es tan fuerte la caída de mi dolor, es tan fuerte el golpe de la lluvia sobre mis ventanas. Momento concreto: sujeta mi mano,  la lleva a las gotas de agua. Convirtió la belleza simple: sus ojos me decían tanto... Es tan grande el sentimiento de saber que haga lo que haga, ya nada cambia. Mueren una y otra vez, en un ciclo sin fin. Y haciendo ...

Grietas

Entonces se rompe el guión. En mitad del espectáculo. De este circo que sabe quién lo empezó. Y la única a la que se le ocurre no continuar la obra soy yo. Dicen: equivócate y sigue como si nada, el show debe continuar. Digo: suficiente, ya es demasiado. Siento como todo(s) se derrumba(n) encima de mí: me hago más pequeña que nunca. Vuelvo a ser nada y nada lo que quiero ser. La vida no da ninguna esperanza. Al final la razón la tendrán los enemigos de los soñadores. Pues a mi sueño nunca le han perseguido. Ruinas. Crea, piense en lo que tenga fe; cada aspecto de mi crucigrama en la complejidad de esta telaraña: voy de cabeza, como una peonza buscando su lugar entre miles de abismos. Las paredes se tornan en rampas de coalición, de rendición. Y casi crees que no hay salida más que el fin. Ninguna caída más profunda que la hallada bajo tus pies. Cae en picado la atracción al terminar la dulce subida. Aún sigo viva, ¿qué esperaba?           ...