23-oct.
inconfundible es el deseo o el agua de las primeras lluvias incluso a través de un vidrio no el amor, la verdad ni el conocimiento temprano de la belleza aún visión transitoria. saberme tu nombre y repetirlo vehementemente detrás de los coches, vaporoso a través del vaho matutino. enquistarlo entre palabra y palabra como las heridas de la sed como una joya mineral que aparece de la nada. cintas, velas, piñatas y estallar la bomba para que vuelva a ser lunes, los adornos embalados y tensar el arco de nuevo. expandirse y encogerse de todas formas de todas las formas como la combinatoria universal y del lenguaje y mi corazón siempre huye de la poesía hacia la poesía para dar voz a la montaña mágica, al hombre de surcos roquizos y verdura, a la marinera, a su penitencia, a las batallas de caracoles, a las gradas vacías manos animales y exaltadas hacer un caballito de papel y lanzarlo al mar soy incansable y tengo sed