Lluvia
Ya no hay razón
de seguir avanzando.
De construir vida,
caminar entre el vaivén
de un sol que juega con nuestra esperanza.
Ilumina; ensombrece,
y me enamoro de la forma
que tiene de hacernos creer que con el brillo irá bien.
El miedo en mi nuca;
una de la mañana,
huele a muerte y exhalo nostalgia.
Cicatrices descosen un dolor casi olvidado.
Lloro haberos olvidado un segundo.
Os busco al fondo de la copa.
Juro que consigo tocaros.
Recito vuestros versos en la orilla del suicidio poético.
Recito vuestra herencia desde el puente más alto.
Mi parte maldita come vuestro recuerdo.
Es tan fuerte la caída de mi dolor,
es tan fuerte el golpe de la lluvia sobre mis ventanas.
Momento concreto:
sujeta mi mano,
la lleva a las gotas de agua.
Convirtió la belleza simple:
sus ojos me decían tanto...
Es tan grande el sentimiento
de saber que haga lo que haga,
ya nada cambia.
Mueren una y otra vez,
en un ciclo sin fin.
Y haciendo algún pacto
matando parte de mi ser,
creí poder frenarlo.
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