rutina

autopistas invaden mi espíritu,
me siento valiente: libre.
hasta que toque fondo
y me atropellen los miedos.
vuelta a empezar.

el autobús es línea directa,
no hay manera de escapar.
me trae a casa,
techo.

estaciones perennes
en esta ciudad atestada
de imperecederos,
de conservas en la corriente.

tarareo la canción,
la única que sé recitar en bajo
mientras cojo el metro
con la angustia de volver.

silba para alejar
lo oscuro que acecha;
siempre regresas
a pie.

de golpe,
la puerta del hogar
imponente, impotente
clavada a las bisagras,

a las bisagras.

tu pecho ya no aguanta más
en silencio
y respira, respira la verdad
que lleva retenida mucho tiempo.

se lo perdonas,
pero te echas la culpa de todo.

las paredes te arropan,
su rugosidad familiar.
sus formas conocidas.

lo quiero hacer bien esta vez:
fallo.
un día más,
vuelta a empezar;

Comentarios

Entradas populares de este blog

resurrección

leave

patrimonio