INdecisión
te encajo en el contorno que dejó su ausencia,
a la fuerza.
un día gris de estos me volveré coraje
por probar a no ser coraza.
una noche insomnio de estas dejará de despedirse a las doce,
te presentarás a las puertas de mi cama
para desnudarme por completo - y no sólo con la mirada-.
arráncame este dolor del no sentir
que me colocas casi siempre.
dejaré de dar órdenes obtusas,
tus manos son mi imperativo preferido.
la erótica de tus encías floreciendo en mis sueños.
la erótica del hambre, la sed de tus labios.
ya no tenemos qué perder
dejé deshechos mis planes.
perdámonos como sólo sabemos hacer a escondidas del resto,
como cuando olvidamos la necesidad de huir.
de no ahogarnos.
en este lugar apesta a cadáver ceniza y a flores secas - cada vez más-.
las amapolas siguen pudriéndose en mi pecho,
invadiendo mi reflejo.
no elegí esta alma, este hueco con forma de ti en el vientre.
no formé ninguno de esos desastres - adrede-
colgarte del alcornoque de mi memoria.
retomar el verso, retomar al emisor-amante.
así; impersonal.
sólo tú eres capaz de volverme incapaz.
me desvanezco y ya no soy yo en ninguno de mis disfraces.
ojalá hubiese sido tan valiente como en primavera,
menos cuerda que soga.
ojalá abandonar el corazón, esperarte cogiendo frío,
correr a por ti.
en estado puro; un miedo gigante.
sal de mí, sal de aquí.
ironía en estado volátil.
préndeme antes de que te tengas que marchar.
antes de que tengas que.
puedo elegir salir de mí y obsequiarme la dicha del mediocre
o : la poeta hambrienta,
la musa amapola.
ella o tú: la epístola a mis muertos.
Comentarios
Publicar un comentario