Tú III
Hay un cálculo positivo entre
nuestras órbitas.
Hay perfumes que ocupan el
aire y arañan las horas.
Juro no haberme sentido así
antes, una gran confusión se cierne
sobre mi almohada y mi aura.
Lloro la muerte de palabras
pronunciadas.
Odié su presencia según
salían de tu boca,
yo ya respiraba melancolía.
Hay palabras,
como átomos de cualquier gas,
flotando a ninguna parte.
A veces, se me escapan entre
sinsentidos palabras impronunciables;
digamos, palabras prohibidas.
Y resuelvo con el castigo de
contemplar este amor desde lejos. Me dicen: piensa menos, actúa más desde los
sentidos.
Antes me guiaba por ellos y
acabé con señales,
bloqueando entradas
requeridas.
Juro que jamás me sentí así,
no sabría decir qué es,
qué me atraviesa el pecho.
Sólo sé que si algún día ya
no está; quebraré.
Sólo digo que lo quiero ahora
más que cualquier cosa.
Sólo, entre susurros, me
atrevo
a prometer que no podré
volver sin heridas.
Que tú me haces la noche y
dibujas mis días.
Tal vez, que tú das un poco
de sentido a significado concretos de habladurías lejanas.
Sólo esto que siento ,
creo férrea y ciegamente en
ello.
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