alumbrar
reformulada la crítica de la razón pura
atravieso un bosque con tu nombre,
trazo una línea en tu espalda,
me escudo en el hombro y en la memoria
- de manera retractil -
y me besas la punta de la nariz.
de manera que pierdo la paciencia,
me choco con tu boca, me da la sed
y pulsiones latentes que sofocan:
he perdido el conocimiento.
refutada la ciencia política
imagino tu deseo
como un animal que se te ha aparecido
en medio del pecho
y que con tus puños aún no has podido derrotar.
ignoras las teorías de los cuerpos, la termodinámica y
creo deliberadamente en tu mirada.
no me escondo y no quiero abusar de tu nombre.
lo leo escrito en alguna parte,
sobre el papel
te creo en las palabras.
de las doctrinas y de la academia
mi deseo es una criatura
que se alimenta cuando te callas.
como vigilia divina.
como en manos de un sueño sagrado.
¿qué habría pasado la otra noche si yo tuviera una casa?
[silencio ahora las voces.]
por un momento, considero el origen de tu mirada.
pienso en tu situación familiar actual, en la ausencia de tus padres:
¿cómo han nacido estos ojos azules en medio de la inmensa nada?
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