entrada de diario - 31 de marzo

[la cursiva es del 2 de abril]

que aunque el cabello se rompa haré ver que estoy atada 

Di mi nombre, Rosalía


no hay nada que vaya a quitarme a mí esta pena tan profunda 

y concreta

sólo será apretada por carga de trabajo y otros sentimientos felices como envuelta en una nube superflua 

el hallazgo se abre para mí como una amapola frente al viento desesperado

la herida se hace más profunda. la ausencia me acompaña más que tu presencia

me levanto para irme antes de que me supliques que me quede de nuevo

cuando no te veo te busco y todo mi ser te anhela. algo que no puedo entender

echo de menos que entres en mi habitación

concretamente que aparezcas por cada puerta que yo ya he cruzado. te espero, sí, en la sala de espera del centro de salud que tú me recomendaste, en la de mi trabajo - tú sabes dónde trabajo podrías aparecerte - aquí también, en mi habitación también espero aunque entonces tendrías que llamar a la puerta...

todo quedaría lleno de la risa tuya y necesito sin remedio

pero sin remedio que te aparezcas en el mundo y que yo esté ahí para verlo

abro instagram y me fijo en todas las personas que estaban bailando en la fiesta anoche seguramente tú entre la multitud, seguramente tú al frente, arriba, donde pudieran verte todos, cada vez que entro en la fiesta busco tu cara. cada vez que cruzo una puerta busco tu cara

tal vez me baste con seguirte por la calle como una perra perdida

eso soy

a veces fantaseo con sentarme detrás de ti en el autobús

a todas horas fantaseo con que tú me estás siguiendo

la distancia se acorta 


querría que algo me generase alguna impresión más grande que la del día en que te conocí, cuando posaste los ojos sobre mí por primera vez y me sonreíste con eso sólo tuyo y entonces entraste en mi mundo y todo se llenó de una presencia. dos días después volví a mi país y llegué al extremo sur del continente en el que ambos nos encontrábamos. nos encontrábamos. ya hablo de ti en pretérito imperfecto pero me haces falta en otro tiempo, por qué no puedo extorsionar el lenguaje. me haces falta y estoy hablándote a la cara, puedo imaginarte en mi cabeza. qué pensarías si leyeses estas palabras, qué pensarías si las pudieses comprender. en realidad no me importa eso. cómo me estarías mirando. como lo miras todo sin distinción, con deseo. lo sé, he sido o fui o soy, no sé, tal vez u ojalá sea tuya. llegué a Almería. le hablaba a la gente de ti sin saber aún todos tus nombres. ahora eres algo sagrado, tus canciones suenan en mi teléfono aleatoriamente, algo parece que ha sustituido mi fenómeno de fe. vino de dios, instrumento de dios, puerta de dios, dios. dios a secas. escondido entre todos vuestros nombres. a veces he pensado que existes para mí, que has sido creado para mí bájate del pedestal, y luego vuelvo a mis rutinas y rezo como de costumbre y las llagas ya secas hasta que me abra otro las carnes y sea fresca la herida y se derrame la sangre y vuelva a tener alimento porque a mí a mí ya nada ya nada me quita me quita esta sed esta sed. en el mar recordé tu nombre. lo pronunciaba constantemente para tener algo tuyo un momento en la boca: abría puertas en mi memoria para ti cada vez más dentro. te mandé unas fotos de ese mar y me dijiste que echabas de menos tu país. que me echabas de menos a mí. confundí tu urgencia y te contesté que nos veríamos pronto. nunca acierto con las ganas. no. es imposible acertar con estos vínculos intermitentes. me hago cargo, soy culpable. eso te dije cuando me contabas algo sobre una amiga tuya como el autor implícito trasferí mis sentimientos y mi forma de sentir al consejo sobre alguien que era extraño para mí. y quizás adiviné algo cuando dije eso sobre tu amiga, que cada uno se hace cargo de sus propios sentimientos, que como fuente de este amor yo me quedo a solas con él y eso está bien. aún cuidándolo, guardándolo y aguardando. todo este amor que llevo dentro y que no sé dónde poner se va a quedar aquí, como en un juicio pendiente, como irresuelto y desatado colándose indeseadamente en otros aspectos y sentimientos de esta vida mía tan diversa. llenándolo todo de luz, una luz diferente, y de esta energía que me arrastra y me ata al mismo tiempo. puede que esa sea la resolución que halle para mí. se abren puertas, se cuelan cosas con o sin permiso, qué se puede hacer. respiro hondo y oigo a la instructora al otro lado de la habitación "ascendemos y... permitimos que se abra el corazón". observamos cómo se va abriendo el corazón cómo nos eleva. ahora, poco a poco, ya va entrando una luz nueva.

Comentarios

Entradas populares de este blog

resurrección

leave

patrimonio