20 de enero

Tendrá que ser

como dijo mi abuela:

la Crisis.



En mi habitación, bajo los techos:

la Crisis era, acordarme de mis otros nombres, como

el acrílico desprendiéndose de los moldes.



En el supermercado

los pasillos vacíos y una gran cesta 

de verduras que caen del cielo.

Acordarse del mercado que ya no existe.



Quien pone de su fruto

pone su mansión.

Su alma, su corazón de rico,

sobre las arcadas.



Espectadores, mensajeros, sala fría.

En el Banco de España han dado un paseo

y se han dado cuenta de que

podría ser un refugio de montaña.

Tendrá que ser. 



Mi abuela, que no sabía,

lo decía: esto la Crisis.


Comentarios

Entradas populares de este blog

resurrección

leave

patrimonio