sin cadenas
en la charca de Monet
encontré el abismo de perdición.
en su campo de amapolas
nos recorrimos hasta la muerte.
prefiero ser artista antes que arte,
lobo herido.
que aullas a las estrellas: brillad más.
-y la ciudad no le deja
hasta que sus ojos limpios rompen con la oscuridad.-
hija bastarda de una musa que hace muchos años se marchó
con la inspiración
cuando el viento del este le sopló `huye´ al corazón.
llévame pronto a visitarte.
te vendo mi cuerpo,
no es un homicidio si eres tú quien dispara.
le piso la boca a la tierra
antes de que las lombrices la saqueen,
aunque me recuerden culpable de su extinción.
quiero ser ninfa y pura
ménade hasta llegar a tu hogar
para rendirme de cara a la vida, a sus puertas.
y una carta con palabras de disculpa viaja lento.
y camina.
que llegue septiembre y me pille de confesión
y me acoja.
nunca está de más perdonarse el pasado,
pero ojalá no recaer en antiguos vicios.
antes de todo, he olvidado quién he sido.
ser atea y maga es contraproducente,
siempre he sido una ecléctica compulsiva.
te advertí que no sabía amar.
me siento yo
me invado de mí.
desencadenada de mi prisión de culpa
y miedos.
y si eres mi aliado
le descolocamos los planes a la suerte.
te has metido en mis venas
y cicatrizo.
tanta opulencia y aún no nos habían inventado.
estar ciega me aterra,
veo a través de ti y el escenario parece estar más vivo que nunca.
vulnerable al capricho de la química.
puede que yo ya no te merezca,
o que ambos seamos la pieza exacta
de un todo.
aprendí a desvestirme rápido
a callarme lo que no gusta oír
a reír por compasión
a envejecer por convicción
y a querer con desgana, por necesidad.
ahora no tengo de qué quejarme
bailo constantemente
y me acostumbro a encontrarme rodeada por tu halo.
tal vez hayas derramado algo más que sal de tus heridas
quizás nunca limpies mis errores,
ojalá estuviese equivocada.
entonces y siempre,
recordaré tu intensidad.
tus ganas de no soltarme, de recorrerme con paciencia
advirtiendo mis rincones.
me has atrapado con aire
reivindico mi autonomía
como si no fuese más libre que nunca
cuando me aprietas y llegas hasta el fondo de mi pecho.
amarte no es la única opción,
es mi decisión preferida.
esperanza me mantiene viva.
vuelve, alma huracán.
conseguiste hacer creer a una atea.
conseguiste saquearme para dudar de mis certezas
con la fe de tu amparo.
asusta no sentirse despoblada,
este sentimiento me arropó en las noches heladas.
asusta ser tan frágil a mi dependencia.
me queda mucho por adorar de ti.
¿quién fui antes?
encontré el abismo de perdición.
en su campo de amapolas
nos recorrimos hasta la muerte.
prefiero ser artista antes que arte,
lobo herido.
que aullas a las estrellas: brillad más.
-y la ciudad no le deja
hasta que sus ojos limpios rompen con la oscuridad.-
hija bastarda de una musa que hace muchos años se marchó
con la inspiración
cuando el viento del este le sopló `huye´ al corazón.
llévame pronto a visitarte.
te vendo mi cuerpo,
no es un homicidio si eres tú quien dispara.
le piso la boca a la tierra
antes de que las lombrices la saqueen,
aunque me recuerden culpable de su extinción.
quiero ser ninfa y pura
ménade hasta llegar a tu hogar
para rendirme de cara a la vida, a sus puertas.
y una carta con palabras de disculpa viaja lento.
y camina.
que llegue septiembre y me pille de confesión
y me acoja.
nunca está de más perdonarse el pasado,
pero ojalá no recaer en antiguos vicios.
antes de todo, he olvidado quién he sido.
ser atea y maga es contraproducente,
siempre he sido una ecléctica compulsiva.
te advertí que no sabía amar.
me siento yo
me invado de mí.
desencadenada de mi prisión de culpa
y miedos.
y si eres mi aliado
le descolocamos los planes a la suerte.
te has metido en mis venas
y cicatrizo.
tanta opulencia y aún no nos habían inventado.
estar ciega me aterra,
veo a través de ti y el escenario parece estar más vivo que nunca.
vulnerable al capricho de la química.
puede que yo ya no te merezca,
o que ambos seamos la pieza exacta
de un todo.
aprendí a desvestirme rápido
a callarme lo que no gusta oír
a reír por compasión
a envejecer por convicción
y a querer con desgana, por necesidad.
ahora no tengo de qué quejarme
bailo constantemente
y me acostumbro a encontrarme rodeada por tu halo.
tal vez hayas derramado algo más que sal de tus heridas
quizás nunca limpies mis errores,
ojalá estuviese equivocada.
entonces y siempre,
recordaré tu intensidad.
tus ganas de no soltarme, de recorrerme con paciencia
advirtiendo mis rincones.
me has atrapado con aire
reivindico mi autonomía
como si no fuese más libre que nunca
cuando me aprietas y llegas hasta el fondo de mi pecho.
amarte no es la única opción,
es mi decisión preferida.
esperanza me mantiene viva.
vuelve, alma huracán.
conseguiste hacer creer a una atea.
conseguiste saquearme para dudar de mis certezas
con la fe de tu amparo.
asusta no sentirse despoblada,
este sentimiento me arropó en las noches heladas.
asusta ser tan frágil a mi dependencia.
me queda mucho por adorar de ti.
¿quién fui antes?
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