Cuando estás lejos

Deberías saber: soy miedo.
Tengo miedo a darlo todo,
a dejarme llevar sin frenos,
a amarte sin condiciones.
Seas lo mejor de mi vida.
Así, si no estás, la muerte me volverá a mirar.
Perderé el sentido de mis días.
Tengo miedo a no encontrarte,
ser cobarde
y dejar de perseguir lo que siempre he buscado.
Me preocupaba no tropezar contigo.
Dejé de creer en el destino,
casi cometo la locura de romper mi objetivo en el amor.
Sin embargo, apareciste.
E iluiminaste mi camino.
Me encontré,
no imaginas lo perdida que estaba…
Tengo miedo, también, a volver a engañar.
Engañarme;
convenciéndome de ser otro borrego,
sin pensar será mejor.
Y lo creía.
Ignorante, más feliz sería.
Pero de cuando en cuando,
recordaba mi identidad
y me sentía vacía.
Tú me hiciste volver a ser yo,
confiar en mi etiqueta.
Explorar mis límites
y ver claras mis preferencias.
Tengo miedo al olvido.
Pienso: seré recordada por ti;
y me hago valiente.
Más me enamoro de ti,
menos cobarde me hago.
Siento crecer mi espíritu a tu lado.
Sacas lo mejor de mí.
Te conviertes, en un golpe,
mi mayor tesoro.
Me tiemblan las piernas de la emoción y suelto la melena.
Casi rozo el suelo,
volando me tienes,
flotando de tu mano.
El viento despeina,
saca mi alma, agita la pasión.
Y mis ojos apagados,
brillan pensando en tu sonrisa.
Tú me encantas tanto
que me duele todo y
mordería la luna.
Veo el horizonte
quiero alcanzarlo,
cortar el mar, traerte aquí.
Parece mentira no tengas seguro ya que dejaría todo por ti.
Cuando creas que de ti he olvidado una pizca de tu esencia;
que le sonrío a la noche;
que bailo en brazos de otros…
No quiero creas, vida, que haría algo que te alejase de mí.
Sólo lo que me acerque a ti.
Sólo lo que te haga feliz.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

resurrección

leave

patrimonio